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"No fue tan difícil como uno esperaba la adaptación"

El concordiense Gustavo Bou la rompe en Estados Unidos. En siete partidos convirtió cinco goles para el New England.



Rápidamente se adaptó a la liga y lo demostró con creces. En cinco partidos disputados Gustavo Bou lleva convertido cinco goles desde que a mediados de julio llegó al New England de la Major League Soccer de Estados Unidos. El concordiense de 29 años disfruta de su presente y poco a poco se va adaptando a una vida bien lejos de su familia, en la ciudad de Foxborough, Massachusetts a unos 35 kilómetros al suroeste del centro de la ciudad de Boston.

El ex River Plate y Racing entre tantos clubes, reside junto a su mujer y su hija y disfruta de una liga en ascenso. En diálogo con el programa Gol de Oro por LT 15 Radio del Litoral, la Pantera expresó: “Muy contento por la oportunidad que se me presentó en una nueva liga que crece año tras año. Desde el primer momento en que me llegó la propuesta lo analizamos con el club de México y mi familia. No fue tan difícil como uno esperaba la adaptación a esta liga, me recibieron de la mejor manera, con grupo de compañeros que la mayoría habla en español y eso también ayuda para la adaptación”.

Anoche, al cierre de esta edición jugaban en su casa ante el Toronto FC, en el Gillette Stadium, el mismo estadio donde también hacen de local los New England Patriots del fútbol americano.

—¿Cómo es el día a día con la familia en cuanto al idioma?

—Mi señora está arrancando un curso de inglés, por suerte mi hija arranca la semana que viene el colegio. La cultura acá es para aprovecharla, además aprender el idioma nos servirá para el resto de la vida. También encontré a un argentino que hace cinco años está trabajando acá, me hice muy amigo y me está ayudando con el día a día. Ya vamos a hacer las compras solos, nos vamos adaptando bastante bien.

—¿De cuántos años es el contrato?

—Es por dos años y medio con opción a renovar por un año más.

—¿Qué diferencia notás con el fútbol mexicano o el argentino?

—Fui el último en llegar con el campeonato empezado. Pude arrancar con el pie derecho, debutar con gol. Van siete partidos disputados y llevo cinco goles, estamos en la zona de playoff. La diferencia que he encontrado es que acá se intenta jugar mucho más, al igual que en México. Siempre buscan el arco rival, atacar con mucha gente. En la tele se veía que se descuidaban un poco en la parte del medio y atrás, pero a la hora de jugarlo no se los ve tan fácil.

—¿En tu posición de delantero, la rigurosidad en la marca es igual a la Argentina?

—En Argentina hay mucha intensidad, también roce, mientras que en México y acá hay menos roce, pero si te tienen que dar una patada, te la dan. La mayoría de las canchas son sintéticas y se juega con mucho calor. Lo bueno que tiene esta liga es que cualquiera le puede ganar a cualquiera, es muy competitiva que viene creciendo mucho. Antes llegaban jugadores casi al punto del retiro y ahora están comprando jugadores jóvenes.

—¿Y cómo es el acompañamiento del público?

—A nuestra cancha van 30 o 35 mil personas, pero como nosotros compartimos el estadio con Los Patriotas del fútbol americano, el fútbol es secundario acá. Por ejemplo, el equipo del Pity Martínez –Atlanta United– siempre hace récord, lleva 75 mil personas en cada partido.

—¿Y cómo es la reacción de la gente en la calle?

—Son fanáticos a la hora de llegar al estadio, te conocen, lo viven a su manera. No te puedo decir que es mejor o peor que en otros lados, pero una vez que salís del club podes ir caminando que no te molestan. Son tan respetuosos que quizás te conocen, pero no te piden foto. Por ejemplo, cuando fuimos a jugar contra el equipo de Rooney –DC United–, esa noche fuimos cenar a la costanera, terminamos de comer, salimos a caminar y lo cruzamos Rooney que iba caminando. No hubo nadie que lo haya parado para pedirle una foto.

—¿Los entrenamientos son tan exigentes como Argentina?

—En eso sí. Tenemos todos los días un trabajo diferente. A mí no me tocó hacer la pretemporada, pero pregunté y me dijeron que son duros. Depende de cada profe con su método. Una de las cosas que tiene esta liga es que una vez a la semana es obligación tener un día libre.

—¿Cuánto hace de tu primer contrato como profesional?

—En 2006 fue precontrato con River y en 2007 el primer contrato.

—¿Y qué fue lo más lindo que te dio el fútbol?

—Lo más lindo que me dio la vida fue mi familia, mi hija. Cuando hice mi primer contrato pedí para hacer un baño en mi casa, era el sueño que teníamos con mi viejo. Me llenó de alegría poder hacerle una casita a mi papá delante de donde vivimos nosotros. El fútbol para mi es todo, me rompí y me rompo el alma para que me vaya bien. Pero como desde los 14 años sigo lejos de mi familia, uno ha sacrificado muchas cosas.

—¿Ya lo pudiste llevar al viejo o a la familia a Estados Unidos?

—Todavía no porque recién nos estamos acomodando. Por suerte, en su momento a mi viejo y a mi suegro también los pude llevar a Las Vegas. La idea es que vengan para acá.

—Son muchas las cosas que hay que dejar de lado si se quiere llegar.

—Jugar al fútbol requiere eso. Un día estas en una ciudad y al poco tiempo podes cambiar de destino. Es difícil trasladar a la familia, pero después está la otra parte que si jugás o no jugás, si podes volver a tu ciudad para estar con tu familia. Siempre de que le doy una charla a los chicos, les digo que no se confundan. Hoy quizás hay un chico de 10 años que tira un caño y ya todo el mundo empieza a decir que va a jugar en la Primera. Son cosas que no están buenas y es un chico. Sí es importante el apoyo y estar encima.

—¿Y dentro de 10 años dónde estará radicado Bou cuando ya no juegue al fútbol?

—Una vez que me retire voy a vivir en Concordia, en el Nebel y de ahí no me sacan. Mi lugar en el mundo es Concordia. Siempre espero las vacaciones para volver, ir a pescar, juntarme con mis amigos, tratar de liberarme la tensión que se vive en el año. Llego a Concordia, me saco la camiseta y soy uno más, un pibe de barrio que le gusta vivir en el Nebel.

Fuente Diario Uno